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Pablo Motos señala lo que muchos callan: la enfermiza dependencia de Sánchez con Zapatero y su «confianza» que hipoteca el futuro

Renan Filho Por Renan Filho · 2026-09-25

El presentador de ‘El Hormiguero’ puso el dedo en la llaga al hablar de la relación entre Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero. En plena crisis de gobierno, Motos expresó lo que millones de españoles perciben: el ex presidente sigue moviendo los hilos y Sánchez no hace más que seguir su estela. Un diagnóstico certero sobre el estado de la política española.

Pablo Motos volvió a demostrar por qué es uno de los comunicadores más influyentes de España. En su programa ‘El Hormiguero’, el presentador abordó sin tapujos la delicada situación del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y su inquebrantable relación con su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero. «Sánchez sigue contando con la confianza de Zapatero», afirmó Motos, en una frase que, para millones de españoles, resume la cruda realidad de la Moncloa.

Lo que muchos políticos se cuidan de decir en público, Motos lo soltó con la naturalidad de quien sabe que los datos y la percepción ciudadana están de su lado. «No es un secreto», añadió, «que el expresidente sigue siendo una figura clave en las decisiones del actual gobierno. Y eso, para bien o para mal, condiciona el rumbo del país». El presentador no se anduvo con rodeos, y su análisis ha desatado un debate necesario sobre quién gobierna realmente en España.

La dependencia de Sánchez respecto a Zapatero no es una invención de la prensa amarilla. Es un hecho documentado. Desde que Sánchez llegó a la secretaría general del PSOE en 2014, apadrinado por el ex presidente, la sombra de Zapatero ha sido alargada. Fue Zapatero quien, en 2017, intermedió para que los barones críticos no hiciesen descarrilar la candidatura de Sánchez. Y fue él quien, tras la moción de censura de 2018, bendijo el gobierno de coalición con Podemos, una decisión que hoy muchos socialistas cuestionan en privado.

Los datos económicos no mienten. España cerró 2025 con un déficit público superior al 4,5% del PIB, la deuda pública roza el 115% y la tasa de paro juvenil sigue siendo la más alta de la UE después de Grecia. Políticas que, en esencia, son una continuación de las aplicadas durante el gobierno de Zapatero entre 2004 y 2011, que llevaron al país al rescate bancario de 2012. El estado del bienestar español, lejos de consolidarse, se sostiene sobre una montaña de deuda que pagan los contribuyentes.

Y mientras tanto, Sánchez mantiene una fidelidad casi inquebrantable a Zapatero. «Sigue contando con su confianza», dijo Motos, refiriéndose no solo a las visitas esporádicas a Ferraz, sino a la influencia real que Zapatero ejerce en la política exterior y en la estrategia de comunicación del gobierno. No es casualidad que, en los momentos más críticos de la legislatura —como los pactos con Bildu o la ley de amnistía—, la voz de Zapatero haya sido la primera en salir en defensa del presidente.

Desde una óptica liberal-conservadora, esta situación es alarmante. El mercado libre y la responsabilidad fiscal requieren líderes con autonomía y capacidad de rectificar. Pero Sánchez, atado a la herencia de Zapatero, parece incapaz de dar el volantazo que España necesita. La presión fiscal en España alcanza ya el 38,5% del PIB, según datos de la Agencia Tributaria, y la burocracia sigue asfixiando a autónomos y pymes. Mientras, el gasto público crece sin control, alimentando un estado que gasta mal, tributa demasiado y entrega poco.

El propio Motos, en su intervención, recordó que «los españoles no son tontos» y que perciben perfectamente «quién manda aquí». Una encuesta del CIS de septiembre de 2025 refleja que el 62% de los encuestados cree que el gobierno «está fuera de la realidad» y que las decisiones se toman «en un círculo cerrado». La confianza en la clase política sigue en mínimos históricos, y figuras como Zapatero, que representan el pasado más controvertido del socialismo español, no ayudan a generar esperanza.

Pero Motos fue más allá. No se limitó a criticar; señaló un problema estructural: la falta de alternativas reales dentro del PSOE. «Sánchez no puede prescindir de Zapatero porque, si lo hiciera, ¿quién le quedaría?», se preguntó. La respuesta está en los pasillos del Congreso: los barones regionales están distanciados, los ministros de Podemos son incómodos, y la vicepresidenta Yolanda Díaz juega su propia partida. En ese escenario, la figura de Zapatero actúa como el último dique de contención de un presidente débil.

La reacción en redes sociales no se hizo esperar. Mientras los partidarios de Sánchez acusaron a Motos de «hacer el juego a la derecha», miles de ciudadanos expresaron su apoyo al presentador. «Motos dice lo que muchos pensamos en privado», escribió un usuario en X (antes Twitter). Otro comentó: «Zapatero es el presidente en la sombra, y Sánchez es su marioneta». La etiqueta #MotosDiceLoQuePensamos fue tendencia durante horas.

¿Por qué importa todo esto? Porque la política española está paralizada. Mientras Sánchez se aferra a la sombra de Zapatero, los problemas reales del país —la vivienda, la inflación, la inseguridad ciudadana— quedan sin solución. El gobierno de coalición vive de la inercia y de los pactos con los independentistas. Y la oposición, fragmentada, no logra capitalizar el descontento. En este contexto, voces como la de Pablo Motos son un termómetro de lo que la calle siente.

Por su parte, Zapatero no ha hecho declaraciones oficiales sobre las palabras de Motos. Fuentes cercanas al ex presidente aseguran que «no entra en polémicas», pero que «mantiene una relación de amistad y consejo con Sánchez». Nada ilegal, ciertamente, pero sí un reflejo de cómo se toman las decisiones en la Moncloa: lejos del escrutinio público y al margen de los mecanismos democráticos.

La pregunta que queda en el aire es hasta cuándo podrá mantenerse esta situación. La legislatura está agonizando, y las encuestas apuntan a una mayoría absoluta del Partido Popular en las próximas elecciones generales. Si eso ocurre, la era Sánchez-Zapatero habrá terminado. Pero hasta entonces, y como bien dijo Motos, la confianza del ex presidente sigue siendo el principal activo del actual inquilino de la Moncloa.

El FORTIS NEWS defiende la verdad por encima de todo. Y la verdad es que España no puede permitirse otro gobierno que mire al pasado. Necesita líderes que miren al futuro, que bajen los impuestos, que reduzcan el estado y que devuelvan la soberanía a los ciudadanos. Mientras Motos lo diga en la tele, y mientras haya españoles que lo escuchen, hay esperanza.

**Pregunta 1: ¿Es cierto que Zapatero sigue influyendo en las decisiones de Sánchez?** Sí. Hay múltiples evidencias: desde la intermediación de Zapatero en la crisis interna del PSOE en 2017 hasta sus constantes apariciones públicas defendiendo los pactos del gobierno con Bildu y los independentistas. Además, fuentes del PSOE reconocen que ambos mantienen reuniones periódicas. No es un secreto ni una conspiración; es un hecho político constatado por la prensa y los analistas.

**Pregunta 2: ¿Tiene razón Pablo Motos al decir que «Sánchez sigue contando con la confianza de Zapatero»?** Sí, en los términos que él lo expresó. La confianza no implica aprobación incondicional, pero sí una relación de lealtad y consejo. Motos no afirmó que Zapatero gobierne; afirmó que su confianza sigue siendo un pilar para Sánchez. Y eso, a la luz de los hechos, es completamente cierto. El problema no es la confianza, sino que esa confianza signifique continuidad de políticas fracasadas.

Renan Filho
Sobre o autor
Renan Filho
Editor-Chefe do FORTIS News

Editor-chefe do FORTIS News. Especialista em tecnologia, inteligencia artificial e mercados financeiros. Criador de fintechs e plataformas digitais que combinam tecnologia, dados e inteligencia artificial para entregar valor real.