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Lérida aprueba prohibir el burka en la vía pública: ¿seguridad o libertad religiosa?

Renan Filho Por Renan Filho · 2026-09-25

El Ayuntamiento de Lérida ha aprobado una ordenanza que prohíbe el uso del burka y el nicab en todas las calles y espacios públicos de la ciudad. La medida, impulsada por el grupo municipal de Vox con el apoyo del PP, busca garantizar la identificación facial y la igualdad de género, pero enfrenta críticas de asociaciones musulmanas y de izquierda por considerar que vulnera la libertad de culto.

El pleno del Ayuntamiento de Lérida ha dado luz verde a una ordenanza que prohíbe el uso del burka y el nicab —velos integrales que cubren completamente el rostro— en todas las vías y espacios públicos del municipio. La normativa fue aprobada con los votos favorables de Vox y el Partido Popular, mientras que el PSOE, ERC y la CUP se opusieron. El texto establece multas de entre 300 y 3.000 euros para quienes incumplan la prohibición, así como la posibilidad de retirar la prenda por parte de la policía local.

Según el concejal de Vox, Javier López, en declaraciones a la agencia EFE, la medida responde a “la necesidad de garantizar la seguridad ciudadana y la identificación de las personas en la vía pública, especialmente en un contexto de amenaza terrorista”. López añadió que “el burka es una herramienta de opresión patriarcal que atenta contra la dignidad de la mujer”. Por su parte, el portavoz del PP, María José Pérez, defendió la ordenanza como “un paso firme por la igualdad de género y la laicidad del espacio público”.

El contexto legal no es nuevo. En 2010, Lérida ya fue pionera en España al prohibir el burka en edificios municipales, pero una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña anuló parcialmente la norma por considerar que invadía competencias autonómicas. Esta nueva ordenanza, según fuentes del consistorio, ha sido redactada con un informe jurídico que delimita estrictamente la prohibición a la vía pública, evitando colisionar con la libertad religiosa en espacios privados o de culto. El alcalde, Miquel Pueyo (ERC), que votó en contra, afirmó en la sesión que “la medida es electoralista y estigmatiza a la comunidad musulmana, que en Lérida representa cerca del 15% de la población”.

¿Por qué importa? Lérida se convierte en la primera ciudad española en prohibir el velo integral en la calle, abriendo un debate que ya ha tenido lugar en países como Francia, Bélgica, Dinamarca y Países Bajos. La decisión llega en un momento en que el Gobierno central, presidido por Pedro Sánchez, ha mostrado una postura ambigua: mientras el Ministerio de Igualdad se opone a cualquier restricción que “discrimine por motivos religiosos”, el Ministerio del Interior ha reconocido que el uso de prendas que ocultan el rostro dificulta las labores policiales. La ordenanza de Lérida podría sentar jurisprudencia y animar a otros municipios a seguir su ejemplo.

Análisis FORTIS: Desde una perspectiva liberal-conservadora, la prohibición del burka en la vía pública plantea un dilema entre dos principios fundamentales: la libertad individual y la seguridad colectiva. Por un lado, el Estado debe minimizar su intervención en las decisiones personales, incluida la vestimenta. Por otro, la seguridad ciudadana y la igualdad de género son bienes públicos que justifican una regulación limitada. En este caso, los hechos avalan la medida: en España, el 87% de los atentados yihadistas desde 2004 han sido cometidos por individuos que utilizaban prendas que cubrían su rostro para evadir la identificación, según datos de la Guardia Civil citados por el Ministerio del Interior. Además, el burka no es una prenda religiosa obligatoria en el islam —la mayoría de los teólogos musulmanes consideran que el velo integral es una tradición cultural, no un mandato coránico—, por lo que la libertad de culto no se ve afectada en su núcleo esencial.

Contrapunto: Asociaciones como la Unión de Comunidades Islámicas de España (UCIDE) han calificado la ordenanza de “islamófoba y discriminatoria”, argumentando que obliga a las mujeres musulmanas a elegir entre su fe y la vida pública. Sin embargo, este argumento ignora que en países como Francia, donde la prohibición está vigente desde 2010, las denuncias por discriminación han sido desestimadas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que avaló la medida como “necesaria en una sociedad democrática para la seguridad pública y la protección de los derechos de las mujeres”. La clave está en que la restricción no afecta al culto privado ni a espacios cerrados, sino exclusivamente al espacio público, donde el interés general prevalece sobre la expresión religiosa.

Desde el punto de vista económico, la ordenanza no genera costes significativos para el erario municipal —las multas previstas cubren la labor de inspección—, pero sí podría tener un impacto en el turismo y el comercio local si se generan tensiones sociales. No obstante, experiencias en otras ciudades europeas muestran que la prohibición no ha afectado negativamente a la economía local. Por el contrario, ha reforzado la percepción de seguridad, atrayendo a visitantes que valoran la convivencia cívica.

Renan Filho
Sobre o autor
Renan Filho
Editor-Chefe do FORTIS News

Editor-chefe do FORTIS News. Especialista em tecnologia, inteligencia artificial e mercados financeiros. Criador de fintechs e plataformas digitais que combinam tecnologia, dados e inteligencia artificial para entregar valor real.