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Las cuatro grandes Ligas acusan a Infantino de «abusón» y de «no proteger el fútbol»: el pulso que amenaza con fracturar el deporte rey

Renan Filho Por Renan Filho · 2026-09-25

La Premier League, LaLiga, la Serie A y la Bundesliga han emitido un comunicado conjunto en el que tildan al presidente de la FIFA de «abusón» y le acusan de anteponer sus intereses personales a la salud del fútbol. El enfrentamiento, que lleva meses escalando, pone en jaque el modelo de gobernanza global del deporte.

Las cuatro grandes Ligas europeas —Inglaterra, España, Italia y Alemania— han roto su silencio institucional para cargar con dureza contra Gianni Infantino, presidente de la FIFA. En un comunicado hecho público este jueves, los máximos responsables de estas competiciones acusan al dirigente suizo de comportarse como un «abusón» y de «no proteger el fútbol» tal y como exige su cargo. La declaración, coordinada a través de la Asociación de Ligas Europeas, supone el mayor desafío público al liderazgo de Infantino desde que asumió la presidencia en 2016.

El origen del conflicto no es nuevo. Las Ligas llevan meses denunciando la deriva autoritaria de la FIFA bajo el mandato de Infantino, especialmente tras el anuncio de un Mundial cada dos años, la expansión del Mundial de Clubes a 32 equipos y los constantes cambios en el calendario internacional que, según los clubes, saturan a los jugadores y devalúan las competiciones domésticas. «El fútbol no es una propiedad privada de la FIFA, ni un juguete para alimentar el ego de su presidente», reza el texto difundido por las cuatro Ligas.

El comunicado, al que ha tenido acceso FORTIS NEWS, señala textualmente que «Infantino ha cruzado todas las líneas: amenaza a los clubes, ignora a las ligas nacionales y legisla sin consenso». Las Ligas recuerdan que la FIFA no genera los ingresos que sostienen el fútbol base y profesional en los países, sino que esos recursos provienen de las competiciones nacionales. «Exigimos que la FIFA deje de actuar como un abusón y se siente a negociar de buena fe», concluye la nota.

Por qué importa: el pulso no es solo una disputa institucional, sino una batalla por el modelo de negocio y la soberanía de las ligas nacionales. Si Infantino logra imponer un Mundial bienal, las competiciones domésticas perderían semanas de calendario, ingresos por derechos televisivos y, sobre todo, relevancia frente a los torneos de selecciones. Para LaLiga, que factura más de 4.000 millones de euros anuales, cualquier cambio que reduzca el número de jornadas supone un golpe directo a sus cuentas y a la viabilidad de los clubes medianos y pequeños.

Análisis FORTIS: desde una perspectiva liberal-conservadora, el caso ejemplifica cómo una burocracia supranacional —la FIFA— intenta imponer su agenda sin rendir cuentas a los actores que realmente generan valor. Las ligas nacionales, sostenidas por la inversión privada, los abonados y la competencia descentralizada, son el motor del fútbol. Infantino, en cambio, opera como un gestor público que gasta mal, tributa (en forma de sanciones y tasas) y entrega poco: su plan de un Mundial bianual no está respaldado por estudios independientes que demuestren un beneficio neto para el deporte. Antes al contrario, los datos de la consultora Oliver & Wyman, citados por la Premier League, indican que la fatiga de los futbolistas aumentaría un 40% y que los ingresos de las ligas nacionales caerían hasta un 15% en cinco años.

Contrapunto: no obstante, la FIFA defiende que el calendario actual beneficia a los países más ricos y que un Mundial más frecuente daría oportunidades a selecciones de menor tradición futbolística. Infantino ha respondido en varias ocasiones que «el fútbol debe ser global, no un club cerrado de ricos». Sin embargo, las cifras contradicen ese argumento: el 70% de los ingresos de la FIFA provienen de las ligas europeas, y sin su cooperación cualquier reforma es inviable. Además, el propio Consejo de la FIFA ha admitido en privado que el Mundial bienal no es prioritario para la mayoría de las federaciones, según filtraciones a medios como The Athletic.

En España, la reacción de LaLiga ha sido especialmente beligerante. Su presidente, Javier Tebas, ya había calificado a Infantino de «dictador» en varias entrevistas y ha liderado la oposición dentro de la Asociación de Ligas Europeas. Tebas, que representa a un sector del fútbol español fuertemente mercantilizado y con un modelo de control financiero, ve en la ofensiva de la FIFA una amenaza directa a la autonomía de la competición. «No vamos a permitir que un burócrata de Zúrich decida cómo se juega al fútbol en España», declaró Tebas a la Cadena SER la semana pasada.

El conflicto llega en un momento delicado para Infantino, quien además enfrenta investigaciones por parte de la justicia suiza sobre supuestas irregularidades en la gestión de fondos durante el Mundial de Catar. Aunque la FIFA ha negado cualquier ilícito, la sombra de la corrupción planea sobre su mandato. Las cuatro grandes Ligas han aprovechado ese contexto para exigir una auditoría independiente de las cuentas de la FIFA, algo que el organismo se ha negado sistemáticamente a aceptar.

Renan Filho
Sobre o autor
Renan Filho
Editor-Chefe do FORTIS News

Editor-chefe do FORTIS News. Especialista em tecnologia, inteligencia artificial e mercados financeiros. Criador de fintechs e plataformas digitais que combinam tecnologia, dados e inteligencia artificial para entregar valor real.