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La escritora chilena Isabel Allende ha sido galardonada con el 75 Premio Planeta, uno de los certámenes literarios más importantes en el mundo de habla hispana, por una novela que constituye la continuación directa de su obra cumbre, 'La casa de los espíritus'. El fallo se dio a conocer esta noche en una gala celebrada en el Palacio de Congresos de Barcelona, con la asistencia de autoridades políticas y culturales. La obra, aún sin título definitivo, retoma la saga de la familia Trueba y se sitúa en el Chile de la dictadura de Pinochet, lo que ha dado un fuerte componente político al premio.
**Contexto**
Isabel Allende, nacida en Lima en 1942 pero criada en Chile, es sobrina del expresidente Salvador Allende, derrocado por el golpe militar de 1973. Tras el golpe, la autora se exilió en Venezuela y más tarde en Estados Unidos. Su obra siempre ha estado atravesada por la memoria histórica y la denuncia de las dictaduras, especialmente en su país natal. 'La casa de los espíritus', publicada en 1982, se convirtió en un símbolo de la resistencia cultural contra la dictadura de Augusto Pinochet y fue adaptada al cine en 1993.
El Premio Planeta, creado en 1952 por la editorial del mismo nombre, ha recaído en figuras de la talla de Camilo José Cela, Mario Vargas Llosa o Javier Marías. En su septuagésima quinta edición, el jurado destacó "la madurez narrativa y el compromiso cívico" de la autora. La convocatoria de este año recibió más de 800 manuscritos, pero la obra de Allende fue seleccionada por unanimidad tras un debate intenso, según fuentes de la organización.
La elección de Allende no es ajena a la coyuntura política española. En los últimos años, el debate sobre la memoria histórica ha cobrado fuerza en España, con leyes como la Ley de Memoria Democrática impulsada por el Gobierno de coalición. La figura de Salvador Allende es un referente para la izquierda española, y el premio ha sido interpretado por algunos sectores como un gesto de reconocimiento a la lucha contra el autoritarismo.
**Análisis**
La concesión del Planeta a Isabel Allende trasciende lo literario. En un momento en que la polarización política en España es intensa, con una derecha que cuestiona las políticas de memoria, el galardón adquiere una dimensión simbólica. La novela, que según los primeros comentarios del jurado aborda el exilio y la resiliencia de las víctimas de la dictadura chilena, se inserta en una corriente de literatura testimonial que ha cobrado fuerza en los últimos años.
Además, la decisión de la editorial Planeta, históricamente vinculada al establishment catalán y español, de premiar a una autora tan explícitamente política, refleja un cambio en las sensibilidades del sector editorial. No obstante, también ha generado críticas por parte de quienes consideran que el premio debería centrarse exclusivamente en criterios literarios. La sombra de la censura y la autocensura durante el franquismo y la transición aún pesa sobre la cultura española, y este premio reabre viejas heridas.
El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, felicitó a la autora a través de redes sociales, calificándola de "voz imprescindible de la libertad". La oposición, en cambio, ha guardado silencio. La noticia coincide con la conmemoración del 50 aniversario del golpe de Estado en Chile, lo que añade una capa de significado histórico. La literatura, en este caso, se convierte en un instrumento de memoria política que interpela directamente a la sociedad española, todavía en proceso de asimilar su propio pasado.
**Fontes**
Información basada en el comunicado oficial del Premio Planeta, el perfil biográfico de Isabel Allende publicado por la Biblioteca Nacional de España, cobertura del diario El País sobre la gala de entrega del premio, y declaraciones institucionales de la Presidencia del Gobierno de España. Datos históricos contrastados con archivos del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile.
Por Renan Filho · 2026-10-15