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Cultura

Gregorio Prieto, el pintor de Lorca que soñó con la 'bola negra' para España: un patriotismo incómodo para la izquierda

Renan Filho Por Renan Filho · 2026-09-23

El artista manchego, amigo de García Lorca y exiliado en Londres, dejó una obra repleta de símbolos patrióticos españoles. Su legado, hoy reivindicado por el liberalismo conservador, choca con la narrativa de la memoria histórica oficial.

Cuando se habla de la Generación del 27, el nombre de Federico García Lorca opaca a casi todos. Pero hay una figura que merece ser rescatada del olvido selectivo que impone cierto relato cultural español. Gregorio Prieto (1897-1992), pintor, poeta amigo íntimo de Lorca y exiliado en Londres durante la Guerra Civil, soñó con lo que él llamaba "la bola negra": un símbolo de advertencia ante la decadencia de España. Una metáfora visual que, en pleno siglo XXI, resulta más incómoda que nunca para la izquierda.

Prieto no fue un artista complaciente. En su extensa obra —que incluye desde collages surrealistas hasta retratos de Rafael Alberti o Luis Cernuda— Prieto jamás renegó de los símbolos de la nación española. Todo lo contrario. Incorporó la bandera rojigualda, el toro ibérico, los paisajes de La Mancha y la iconografía del Quijote como elementos centrales de su lenguaje plástico. Esto, en un contexto donde la intelectualidad progresista de la época ya empezaba a ver lo español como algo "reaccionario", le granjeó no pocas críticas.

Tras la Guerra Civil, Prieto se exilió en el Reino Unido. Allí trabajó como profesor de español en la Universidad de Oxford y mantuvo una sólida carrera artística. Pero su exilio fue atípico: nunca militó en el republicanismo militante ni en el antifranquismo beligerante que la izquierda cultural exige como requisito. Prieto prefería hablar de arte, de poesía y de España como un todo orgánico, sin fracturas.

Su regreso definitivo a España en los años 60 fue mal visto por ciertos sectores. En lugar de exiliarse para siempre y maldecir a su patria desde el extranjero, Prieto volvió para instalarse en su Valdepeñas natal y seguir pintando. Y lo hizo con un discurso que hoy calificarían de "facha": defensa de la unidad de España, amor por la tradición y rechazo a los extremismos de ambos bandos.

¿Qué es "la bola negra"? En varias entrevistas de los años 70 y 80, recogidas por el diario ABC y la revista Blanco y Negro, Prieto explicó que "la bola negra" era su manera de representar el peligro que corría España al abandonar sus raíces. "Cuando veo que se desprecia lo nuestro, pinto una bola negra. Es mi señal de alarma", declaró en 1984 al periodista Miguel García-Posada. Para Prieto, el mayor riesgo no era el comunismo ni el fascismo, sino el nihilismo cultural: el olvido de la lengua, la historia y las costumbres que hacen de España una nación singular.

Hoy, ese mensaje resuena con fuerza entre quienes defienden el liberalismo conservador frente a la ingeniería social de la Agenda 2030. Gregorio Prieto fue un pionero en señalar que una sociedad sin identidad propia está condenada a ser colonizada culturalmente. Y lo hizo con arte, no con panfletos.

El problema es que la maquinaria cultural subvencionada por el Estado apenas le concede espacio. Mientras se financian exposiciones de artistas contemporáneos que buscan "deconstruir" España, el legado de Prieto permanece en gran medida en manos privadas. Sus obras más importantes —entre ellas los retratos de Lorca y la serie "La Mancha soñada"— están en colecciones particulares o en museos de provincias sin el respaldo institucional que merecen.

¿Por qué ocurre esto? Porque Gregorio Prieto no encaja en el relato de

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Sobre o autor
Renan Filho
Editor-Chefe do FORTIS News

Editor-chefe do FORTIS News. Especialista em tecnologia, inteligencia artificial e mercados financeiros. Criador de fintechs e plataformas digitais que combinam tecnologia, dados e inteligencia artificial para entregar valor real.