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Economia

David Duarte alerta: beber tres litros de agua con poca sal y sin grasa puede desencadenar un ataque de pánico

Renan Filho Por Renan Filho · 2026-09-25

El analista liberal David Duarte ha vuelto a encender el debate sobre las modas nutricionales y su impacto en la salud mental. Su advertencia, difundida en redes sociales, cuestiona las recomendaciones genéricas de hidratación y dieta que ignoran las necesidades bioquímicas individuales.

El liberal-conservador David Duarte ha generado una nueva polémica en España con una afirmación que desafía el consenso nutricional imperante: «Si tomas tres litros de agua, poca sal y quitas la grasa, seguro tendrás un ataque de pánico». La declaración, publicada en su cuenta de X (antes Twitter), ha sido compartida miles de veces y ha provocado un intenso debate entre dietistas, médicos y ciudadanos que siguen las pautas oficiales de hidratación y alimentación.

Duarte, conocido por sus posiciones contrarias al intervencionismo estatal en la vida de los ciudadanos, no se limita a la esfera política. En esta ocasión, ha puesto el foco en un problema que afecta a millones de españoles: la ansiedad y los ataques de pánico, cuya incidencia ha crecido notablemente en los últimos años. Según datos del Ministerio de Sanidad, el consumo de ansiolíticos en España se ha disparado un 15% desde 2020, y una de cada diez personas ha experimentado síntomas de ansiedad severa.

El argumento de Duarte se sustenta en una lógica bioquímica que, aunque controvertida, tiene respaldo en la literatura científica. El agua en exceso, sin un adecuado aporte de sodio, diluye los electrolitos plasmáticos, lo que puede provocar hiponatremia. Esta condición, en sus fases iniciales, se manifiesta con confusión, fatiga y, en casos agudos, convulsiones. Pero Duarte va más allá: la falta de sal y de grasas saturadas, esenciales para la síntesis de hormonas y la función neuronal, podría alterar el eje intestino-cerebro, aumentando la vulnerabilidad al estrés.

Por qué importa: las recomendaciones oficiales de beber dos o tres litros de agua al día, impulsadas por organismos como la OMS y adoptadas por el sistema sanitario español, ignoran variables como el clima, la actividad física y la ingesta de sodio. En un país donde el consumo de sal ha sido demonizado sin matices, la advertencia de Duarte abre una grieta en el dogma. La industria alimentaria, que ha lucrado con productos «light» y «sin sal», no ha explicado los efectos colaterales de una dieta hiposódica prolongada.

Análisis FORTIS: la declaración de David Duarte no es una ocurrencia, sino una crítica al paternalismo estatal que dicta cómo debemos comer y beber. El Estado español, que gasta más de 100.000 millones de euros anuales en sanidad, se empeña en campañas de prevención que simplifican en exceso problemas complejos. La realidad es que cada organismo es un ecosistema único, y las recetas universales —tres litros de agua, poca sal, cero grasas— son una falacia estadística. El libre mercado de la información nutricional, con profesionales independientes y análisis personalizados, ofrece mejores resultados que los folletos del Ministerio de Consumo.

Contrapunto: no todos los expertos respaldan la tesis de Duarte. La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) recuerda que la hiponatremia severa es rara en personas sanas con una dieta variada, y que el consumo excesivo de sal está asociado a hipertensión, primera causa de muerte cardiovascular en España. Sin embargo, la propia SEEN admite que la ingesta recomendada de sodio (menos de 5 gramos diarios) se calculó para poblaciones con dietas procesadas, no para quienes consumen alimentos frescos y practican deporte. La ciencia, lejos de ser monolítica, está llena de matices que los titulares ignoran.

Renan Filho
Sobre o autor
Renan Filho
Editor-Chefe do FORTIS News

Editor-chefe do FORTIS News. Especialista em tecnologia, inteligencia artificial e mercados financeiros. Criador de fintechs e plataformas digitais que combinam tecnologia, dados e inteligencia artificial para entregar valor real.