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El periodista y comunicador Alberto Herrera ha afirmado que «la radio puede ayudar a llevar paz a las calles de España», en una declaración que trasciende el ámbito mediático para adentrarse en el terreno económico. La afirmación, realizada en el marco de un foro sobre comunicación y sociedad, apunta a la capacidad del medio radiofónico para tender puentes entre colectivos enfrentados y reducir la tensión social, un factor que, según analistas, tiene consecuencias directas sobre la estabilidad económica y la confianza inversora en el país.
**Contexto**
España ha experimentado en los últimos años episodios de conflictividad social que han generado incertidumbre en los mercados. Las protestas en el sector agrícola, las movilizaciones en el ámbito de la vivienda y los debates en torno a la reforma laboral han puesto de manifiesto una sociedad polarizada. En este escenario, la radio sigue siendo el medio de comunicación con mayor penetración en los hogares españoles, según datos del Estudio General de Medios, y su capacidad de llegar a audiencias diversas la convierte en una plataforma idónea para el diálogo. Herrera, con una larga trayectoria en emisoras nacionales, subrayó que «la radio no solo informa, sino que crea comunidad», y que ese lazo social puede traducirse en una menor conflictividad en las calles.
El vínculo entre paz social y economía está bien documentado. La conflictividad aumenta los costes para las empresas —desde la pérdida de horas de trabajo hasta el deterioro de infraestructuras— y disuade la llegada de capital extranjero. En España, el clima de inversión se ha visto afectado por la percepción de inestabilidad en determinadas regiones, aunque los indicadores macroeconómicos han mostrado resiliencia. El Banco de España ha señalado en informes anteriores que la reducción de la conflictividad social es un factor clave para mantener el crecimiento potencial a largo plazo.
**Análisis**
La propuesta de Herrera no es ingenua: la radio tiene una larga tradición en España como vehículo de mediación. Durante la Transición, emisoras como Radio Nacional y Radio Barcelona jugaron un papel determinante en la difusión de mensajes de concordia. Hoy, en un entorno digital fragmentado, la radio mantiene una credibilidad que otras redes sociales han perdido. «Si logramos que los programas de radio se conviertan en espacios de encuentro, la calle se calma», afirmó Herrera. Desde una perspectiva económica, esa calma se traduce en menores primas de riesgo, mayor consumo y un entorno más predecible para los pequeños y medianos empresarios.
El impacto económico de la paz social no se limita a las grandes cifras. Afecta al turismo —sector que representa más del 12% del PIB español—, ya que los destinos percibidos como conflictivos pierden atractivo. También incide en la productividad: la conflictividad laboral reduce el rendimiento y aumenta el absentismo. Si la radio, como sostiene Herrera, puede contribuir a desactivar tensiones, estaría cumpliendo una función que va más allá de la información, situándose como un activo intangible para la economía. Cabría preguntarse si las medidas de fomento de la paz social deberían incluir apoyos a este tipo de iniciativas mediáticas, como ya ocurre con programas de radios comunitarias en otros países.
**Fuentes**
- Declaraciones de Alberto Herrera recogidas en medios de comunicación nacionales (2026). - Banco de España: Informes sobre el impacto de la conflictividad social en la economía española (varios años). - Estudio General de Medios (EGM): Datos de audiencia de radio en España, 2025-2026. - Instituto Nacional de Estadística (INE): Indicadores de conflictividad laboral y social. - Asociación de la Prensa de Madrid: Análisis sobre el papel de la radio en la cohesión social.
Por Renan Filho · 2026-10-25