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Economia

La Aemet pone fecha al fin del calor del verano: vuelven la lluvia y el frío para España

Renan Filho Por Renan Filho · 2026-09-24

La Agencia Estatal de Meteorología confirma el cambio de patrón atmosférico para los próximos días: el verano se despide con un episodio de lluvias y descenso térmico generalizado. El fin del calor extremo llega justo cuando el Gobierno socialista prepara un nuevo paquete de medidas climáticas que costará a los contribuyentes.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha puesto fecha al fin del verano meteorológico en España: el calor extremo dará paso a un escenario de lluvias generalizadas y temperaturas notablemente más frescas a partir del próximo jueves. Según el último informe oficial, una borrasca atlántica atravesará la península de oeste a este, dejando precipitaciones en amplias zonas del país, especialmente en Galicia, el sistema Central y el norte de la meseta. Las temperaturas máximas caerán entre 8 y 12 grados en buena parte del territorio, y en ciudades como Madrid o Sevilla los termómetros no superarán los 24 grados, frente a los 38 registrados hace apenas una semana.

El cambio de patrón meteorológico no es una sorpresa para los expertos, pero sí supone un alivio para los agricultores y para las familias que han sufrido la factura eléctrica disparada por el uso intensivo del aire acondicionado. Sin embargo, el fin del calor no llegará solo: las lluvias intensas podrían provocar inundaciones puntuales en zonas urbanas mal drenadas, un problema recurrente que evidencia la falta de inversión en infraestructuras básicas. Desde FORTIS NEWS recordamos que cada verano se repite la misma escena: el Estado gasta millones en campañas de concienciación climática, pero no invierte un euro en modernizar los sistemas de alcantarillado o en mantener los cauces de los ríos.

La Aemet ha activado avisos amarillos en varias comunidades autónomas, y se espera que el jueves y el viernes sean los días más complicados. El sábado, la borrasca se desplazará hacia el Mediterráneo, dejando cielos nubosos y chubascos dispersos en Cataluña y la Comunidad Valenciana. El domingo, la estabilidad volverá de forma progresiva, pero con un ambiente mucho más fresco, especialmente en las primeras horas de la mañana. Los valores nocturnos bajarán de los 15 grados en muchas capitales, algo que no se veía desde finales de junio.

Este cambio de tiempo coincide con la presentación, por parte del Ministerio para la Transición Ecológica, de un nuevo paquete de medidas para "luchar contra la emergencia climática". El plan incluye subidas impositivas a los combustibles fósiles, restricciones al tráfico en las grandes ciudades y un fondo millonario para financiar proyectos de energía renovable. Lo que no dice el ministerio es que España ya tiene una de las facturas energéticas más caras de Europa, y que la presión fiscal sobre las familias ha alcanzado máximos históricos. Mientras los políticos hablan de salvar el planeta, los ciudadanos pagan la factura de una transición energética mal planificada y gestionada con criterios ideológicos, no técnicos.

Por qué importa: el fin del calor no es solo una noticia meteorológica, es un recordatorio de que los fenómenos naturales no se pueden gestionar con decretos. La izquierda española lleva años utilizando el clima como excusa para aumentar el gasto público y la intervención estatal, pero los resultados son pobres: la economía sigue estancada, la deuda pública supera el 110% del PIB y la pobreza energética afecta a más de 3,5 millones de hogares. En lugar de invertir en redes eléctricas inteligentes o en infraestructuras hídricas, el Gobierno socialista prefiere subir impuestos y demonizar al sector privado, que es el único capaz de ofrecer soluciones eficientes y sostenibles.

Análisis FORTIS: la llegada de la lluvia y el frío debe ser recibida con sensatez, no con alarmismo. Los datos de la Aemet muestran que el clima en España siempre ha sido variable, y que los episodios de calor extremo son parte de un ciclo natural. Negar la realidad climática sería tan absurdo como negar que el ser humano influye en el medio ambiente. Pero de ahí a convertir cada ola de calor en una excusa para ampliar el Estado hay un abismo. La respuesta correcta no es más impuestos ni más burocracia, sino más libertad económica: permitir que las empresas inviertan en innovación, que los ciudadanos elijan su fuente de energía y que los municipios gestionen sus recursos sin depender de las subvenciones de Madrid.

Contrapunto: es cierto que la ciencia advierte de un aumento de la frecuencia e intensidad de los fenómenos extremos, y que España, por su geografía, es especialmente vulnerable. También es verdad que la transición energética es necesaria a largo plazo, y que las energías renovables tienen un papel clave. Pero la forma de hacerlo importa: imponer desde arriba, con multas y restricciones, genera rechazo social y no resuelve el problema de fondo. La solución pasa por incentivar la inversión privada, eliminar trabas administrativas y apostar por la tecnología, no por el discurso catastrofista que solo beneficia a los políticos que viven del clima.

Renan Filho
Sobre o autor
Renan Filho
Editor-Chefe do FORTIS News

Editor-chefe do FORTIS News. Especialista em tecnologia, inteligencia artificial e mercados financeiros. Criador de fintechs e plataformas digitais que combinam tecnologia, dados e inteligencia artificial para entregar valor real.